Habitantes de la comunidad de Sarayunga, en el cantón Pucará, solicitan con urgencia una inspección técnica ante las sospechas de filtraciones en el túnel que transporta agua desde la Central Hidroeléctrica Minas–San Francisco, ubicada entre las provincias de Azuay y El Oro. Este túnel, de 13,9 kilómetros de longitud, atraviesa la parte alta de Sarayunga y conduce el agua desde el embalse ubicado en San Francisco hasta la casa de máquinas en Gramalote, donde se genera electricidad. La conducción, en su mayoría subterránea, permite que el agua se desplace con velocidad y presión gracias a la gravedad y a la diferencia de altitud entre el punto de entrada (San Francisco) y el de salida (Gramalote). El túnel también pasa cerca de varios caseríos como Tres Banderas, Uzhcurrumi, Río Blanco, Unión y Progreso, Chilcaplaya, La Cascada, El Pindo, San Sebastián y Tendales, todos situados en las cercanías de la vía Cuenca–Girón–Pasaje. Habitantes Patricio Machuca, habitante de Sarayunga, recordó que esta obra entró en operación a inicios de 2019, y que un año después comenzaron a notar humedad inusual en los terrenos, viviendas y paredes de la zona. Indicó que ya han solicitado a la Empresa Pública Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) que realice una inspección, pues temen la posibilidad de un deslizamiento de gran magnitud. “Ya son casi cinco años que venimos diciendo que aquí puede suceder una desgracia, porque se nos puede venir la tierra encima; eso debe estar bien flojo por la humedad…”, declaró. Santiago Lalvay, morador de …










