A fines de mayo de este año, Trump se reunió en la Casa Blanca con Tim Cook, director ejecutivo de Apple, para exigir que el gigante tecnológico trasladara la producción de sus productos a EE.UU.; caso contrario, pagaría las consecuencias. Pero Apple se negó. Y Trump actuó. Dos días después, a través de Truth Social -su plataforma en redes sociales- el presidente gringo se dirigió directamente a Tim Cook con un mensaje inequívoco: “Espero que sus iPhones vendidos en Estados Unidos se fabriquen y construyan en Estados Unidos, no en India ni en ningún otro lugar. De no ser así, Apple deberá pagar un arancel de al menos el 25% a EE.UU.” El mercado bursátil no tardó en reaccionar. Las acciones de Apple cayeron un 2.6% en las primeras operaciones de esa semana y la conmoción repercutió en la bolsa en general. La amenaza de Trump expuso una vulnerabilidad enorme en el modelo de negocio de Apple. Últimamente la empresa ha estado trasladando discretamente la fabricación de los iPhones de China a la India, para evitar los aranceles chinos. A pesar de la advertencia de Trump y de la caída de las acciones de Apple, Cook, desafiante, se mantuvo en aumentar la producción india en un 65% este año. Finalmente, la presión ejercida por el presidente gringo hizo que Apple captara el mensaje y anunciara una inversión de 500 mil millones de dólares en la industria manufacturera estadounidense durante cuatro años. La multinacional ya está construyendo una fábrica de 23.000 …










