Esta frase proviene de las ciencias objetivas y se refiere a la base material mínima que debe existir para que un fenómeno se mantenga. Ese concepto se extrapola a las ciencias sociales, representando al conjunto de pensamiento o ideas, compartido por un número mínimo de personas, que se necesita para que una teoría o una doctrina pueda ser y sostenerse en el tiempo. Por ejemplo, se habla de la masa crítica universitaria que se requiere para el cumplimiento cabal de las diferentes funciones que son inherentes a sus objetivos, cuando nos referimos al conjunto de conocimientos compartidos por un número mínimo de académicos y colaboradores institucionales, respecto a una cierta forma de comprender las cosas en cualquiera de los ámbitos del saber científico o social, con los cuales se relacionan los productos académicos que ahí se enseñan, desarrollan o aplican. En sociología, se utiliza el concepto de masa crítica, para expresar que, en un conglomerado de personas, existe un cierto número mínimo de individuos que comparten determinadas opiniones o criterios frente a una situación u otra. Esa base o masa crítica, permite que la idea compartida tenga presencia social, se consolide e incida en los amplios grupos humanos, porque de no existir fundamentadas ideas o criterios sobre la vida social en general, ese espacio será el de la difusa opinión o no opinión de los grandes grupos de ciudadanos que, al no tener interés en los temas en juego, tácitamente toleran que se imponga esa perspectiva que es la antípoda …










