De romería y feria o de feria y romería, no altera el producto, van de la mano. Lo cierto es que la “Centinela del Sur” vive su tradicional “Feria Internacional de Loja” en su 196 edición, siendo la más tradicional y antigua del Sur del Ecuador y Norte del Perú desde su institucionalización en 1896, por decreto del Libertador Simón Bolívar, creciendo año tras año convirtiéndose en un encuentro internacional de religiosidad, comercio, cultura, gastronomía y posibilidades turísticas. Esta vez con 1.200 expositores (industria y tecnología, agricultura, artesanía, gastronomía, turismo) y ofertas recreativas en las que tradición y modernidad suman en beneficio de la comodidad del visitante. Pero lo que realmente trasciende en los sectores rurales de la región austral y de nuestra provincia y ciudad, más específicamente, es la devoción a la Virgen de El Cisne estos días venerada en la Catedral de Loja, luego de la multitudinaria caminata de tres días desde la parroquia El Cisne, lo que motiva la romería del ocho de septiembre, que moviliza multitudes de creyentes hacia la ciudad de Loja para “visitar” a la Virgen de El Cisne, tradición convertida en un acontecimiento religioso de participación familiar y comunitaria, siendo su esencia visitar a la Virgen en cumplimiento de una devoción, una promesa, petición o agradecimiento por la concesión de un milagro, o simplemente por un acto de fe, evento que mueve a los romeriantes, a su familia y a la comunidad que comparten la fe, que apoya y colabora en la preparación …











