El manejo de los hospitales públicos en el país y, en general, de la gestión en salud, dio un giro muy importante y positivo con las decisiones tomadas por el doctor Edgar Rodas Andrade, Ministro de Salud en el gobierno de Mahuad. Se descentralizaron ahí una serie de procesos que permitieron una conducción más ágil y efectiva de las unidades de salud. Jamás se escuchaba en aquel tiempo de un director de hospital público que se haya hecho rico a través de las adquisiciones de insumos y medicinas hospitalarias. Entre las “innovaciones” implementadas por el correísmo, en materia de salud, habían dos que significaban un retroceso de años en lo que a salud pública se refiere: la una, el que muchos trámites solamente se los podía realizar en Quito, como por ejemplo la convalidación de los certificados de haber terminado la Medicatura Rural pues, de manera absurda, no eran válidos aquellas certificaciones extendidas por las Jefaturas Provinciales de Salud sino aquellas emitidas por las oficinas centrales del Ministerio de Salud. Y la otra. En lo que a adquisición de medicamentos e insumos se refiere, se implementó una plataforma nacional para el efecto. Todos los procesos licitatorios entraban en una página que, increíblemente, adjudicaba la compra, al producto cuya oferta era la más barata, sin importar la calidad, es decir, siempre ganaba la licitación el producto más barato. Y aparecieron entonces los laboratorios truchos y, obviamente, los empresarios truchos, aquellos que tuvieron la “suspicacia” de ver que en el “negocio” había …










