Un 16 de septiembre de 2025 histórico para el Azuay y para cada uno de sus mandantes, cada uno protagonista de la mejor obra pro-natura que se ha visto en años. Voces y voluntades se sumaron en multitudinaria comunidad blindando con pura hermandad el espíritu de cuerpo colectivo. La identidad compartida se vivió y se sintió, cada uno más orgulloso de su activa pertinencia, este pedacito de cielo en la tierra NO SE TOCA. El clamor se resume a un simple y contundente SI a la vida, sí al agua para mis hijos, mis nietos y por supuesto, los tuyos, somos comunidad que cuida y que preserva. El quinto río se refrescó de cristalinas gotas de agua y el quinto río posa imponente conforme el retumbo de sus pasos. El quinto río es libre de vanidades particulares, es clamor ecocéntrico, es una corriente humana de paz, respeto y exigibilidad. Lo de ayer no fue un escenario político, no fue precampaña electoral, no fue mover las cuerdas de las marionetas, lo de ayer fue como el agua… limpio y cristalino, equivalente a la causa que se defiende; la buena fe de ayer merece un excelso respeto por la vida, así de simple, así de claro; pobre aquel que piense confuso, desgastó las suelas de sus zapatos; pobre aquel que intentó pescar en río revuelto. Por la firme postura inicial, ahora olvidada; por la sabia prudencia frente a la evidencia de una teatral opulencia; por los rostros que opacaron y por las …










