Mario Enrique L. G., quien el 22 de julio del 2024 fue extraditado de Estados Unidos, recibió una sentencia de nueve años y cuatro meses de prisión, por el delito de abuso sexual perpetrado contra su hijastra de 10 años. Con base en los elementos presentados por Fiscalía, el Tribunal de Garantías Penales con sede en Ambato, sentenció a quien se convirtió en el segundo más buscado de la provincia de Tungurahua. Según la investigación de Fiscalía, los hechos ocurrieron de forma continuada en agosto de 2016, en la casa del acusado, ubicada en la parroquia Ficoa de Ambato. El hombre aprovechaba que la madre de la víctima cuidaba la madre enferma del agresor durante la noche para perpetrar los abusos. La fuga a Estados Unidos Inicialmente, Mario Enrique L. G. no pudo ser localizado, y un juez de la Unidad de Violencia Contra la Mujer, Niñez y Adolescencia de Ambato lo declaró prófugo. Gracias a la coordinación con la Unidad Nacional de Detención de Personas de Alta Peligrosidad Requeridas por la Ley de Estados Unidos, se ejecutaron labores investigativas, operativas y tácticas que permitieron ubicarlo en ese país el 16 de julio de 2024. Posteriormente, el 22 de julio, fue extraditado desde Estados Unidos a Ecuador, para enfrentar el juicio. Durante la audiencia de juzgamiento, el fiscal del caso presentó pruebas como el testimonio anticipado de la víctima, pericias psicológicas y de entorno social, el informe de reconocimiento médico, el informe de reconocimiento del lugar de los hechos y …










