Frente a la amenaza al interés colectivo, a la naturaleza y al agua, con la aprobación de la Licencia Ambiental a favor del proyecto minero Loma Larga (PLL), cuyo titular es Dundee Precious Metals (DPM), ubicado en Quimsakocha, me permito enumerar algunas razones para estar en la gran marcha convocada para este 16 de septiembre y decirle al Gobierno Nacional: ¡No a la minería metálica en nuestras fuentes de agua! El área prevista para las concesiones mineras Cerro Casco, Río Falso y Cristal abarca 7.960 hectáreas. Estas corresponden a Bosques y Vegetación Natural de la cuenca del río Paute y Chorro e intercepta con el área especial para la conservación de la Biodiversidad: RB Macizo del Cajas. Esta zona posee una inmensa riqueza natural de flora, fauna, cuya cobertura incluye: páramo, humedal, bosque nativo, bosques polylepis, ecosistemas esenciales para la retención del agua y su aporte hacia los ríos Tarqui y Yanuncay (cantón Cuenca) y Rircay (cantón Girón). Los propios estudios ambientales determinan que los suelos de Quimsacocha, en su estado natural, contienen arsénico, azufre, cobre y plomo, en concentraciones superiores a las establecidas por la normativa nacional. Además, los depósitos glaciares, son de permeabilidad media a baja y se ubican en zona de falla, lo cual evidencia los riesgos de contaminación con metales pesados a la riqueza hídrica, una vez que los suelos se alteren. El proyecto minero operaría por 12 años, con una tasa de producción de 3.000 ton/día, 1 millón/ año. Se estima la extracción de 13 …










